El Hambre y los niños

En relación con la noticia de "Cada año 10 millones de niños mueren en el mundo antes de llegar a los cinco años de edad", aquí os dejo un vídeo titulado "el hambre y los niños". En él veréis imágenes de gran crudeza pero que reflejan la situación que viven más de diez millones de niños de todo el mundo en pleno siglo XXI.

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Un día entre quienes huyen del conflicto de República Democrática del Congo

martes, 2 de diciembre de 2008

Aquí os muestro un reportaje de Jaya Murthy, miembro de UNICEF en República Democrática del Congo. Tras haber sido testigo del rebrote de la violencia en el este del país y de sus consecuencias sobre miles de personas obligadas a huir, nos relata cómo es un día en el campamento de desplazados de Kibati

Por Jaya Murthy
Campamento de Kibati, República Democrática del Congo, 18 de noviembre de 2008 –
En las últimas semanas más de 100.000 personas han huido de sus hogares a causa del conflicto y la creciente inseguridad en el este de la República Democrática del Congo. Mientras escribo esto, 35.000 más están preparándose para huir. En los dos últimos meses y medio, cerca de 250.000 personas han dejado sus casas atrás. Más de un millón de personas en Kivu Norte (el 20% de la población de esta provincia) son ahora desplazados internos.

He pasado un día en el asentamiento para desplazados de Kibati, a 9 km. De Goma, la capital de la provincia. Más de 60.000 personas han llegado aquí desde que el conflicto se intensificó. Miles de ellos han tenido que huir varias veces. La huída se ha convertido en algo “normal” en sus vidas.

Vacunas para 13.000

Un niño es vacunado contra el sarampión en el campamento de Kibati, como parte de una acción de UNICEF para vacunar a 13.000 niños y niñas desplazados por el conflicto en el este de la República Democrática del Congo

Cuando llegamos a Kibati el 13 de noviembre vimos cientos, si no miles, de personas de camino al campamento. La mayoría eran desplazados. Saben que, si la seguridad lo permite, hoy recibirán asistencia básica.

UNICEF y sus aliados están llevando a cabo una campaña de emergencia de vacunación contra el sarampión y la polio para 13.000 niños. El sarampión es muy contagioso y se expande rápidamente en las aglomeraciones. Las vidas de cientos de niños y niñas están en peligro si la amenaza del sarampión no se contiene inmediatamente.
Además de las vacunaciones, se está administrando vitamina A, para mantener a los niños a salvo de infecciones respiratorias y otras enfermedades. Las enfermedades respiratorias son la segunda causa de mortalidad infantil en el país y pueden aumentar entre los niños desplazados que tienen que dormir al aire libre.

Agua potable, saneamiento e higiene

Camiones cisterna con agua potable están llegando al campamento. Esta es la única fuente de agua limpia accesible a la población desplazada. Enfermedades contagiosas relacionadas con la mala calidad del agua, como el cólera y la diarrea (la tercera causa de mortalidad infantil en el país) han aumentado en la zona en los últimos días.

Para aumentar la protección frente a estas enfermedades se están instalando cientos de letrinas. Las letrinas son esenciales para contener la contaminación por aguas fecales en áreas superpobladas como esta.

Además se está incentivando la promoción de una buena higiene. Tanto el cólera como la diarrea pueden frenarse si la gente sabe que lavarse las manos es fundamental para reducir el contagio. Equipos de especialistas recorren el campamento para aconsejar a la población sobre el agua potable, el uso de las letrinas y el lavado de manos.

Ayuda en salud y nutrición

En un almacén provisional de UNICEF en Kivu Norte, los suministro de emergencia están siendo distribuidos en 27.000 equipos familiares para cubrir las necesidades básicas de 135.000 desplazados.

Para reducir aún más las tasas de mortalidad, se han distribuido 15.000 equipos de supervivencia, con utensilios domésticos básicos y equipamiento de emergencia para refugios, como mantas, ropa, utensilios de cocina, bidones, jabón y mosquiteras para prevenir el paludismo (la primera causa de mortalidad infantil en el país).

En un centro de salud hay medicinas gratuitas. Cientos de niños y madres han recibido tratamiento para enfermedades y heridas. El personal de enfermería ha informado de casos de paludismo y otras enfermedades, con cada vez peores consecuencias para los niños desnutridos.

Las galletas energéticas que hace una semana se distribuyeron a más de 15.000 niños pueden haber ayudado a contener el aumento de los niveles de desnutrición. Incluso así, una reciente supervisión nutricional ha identificado a más de 100 niños gravemente desnutridos, que están recibiendo asistencia urgente.

Mientras, equipos especiales tratan de identificar a los niños que han sido separados de sus padres y sus familias. Más de 150 niños que están solos, muchos de apenas 2 años, has sido identificados en los tres días previos. Están siendo acogidos por familias mientras se busca a sus familiares y puedan reunirse con ellos tan pronto como sea posible.

La educación, interrumpida. Los niños, se apañan

Familias desplazadas cocinan en el exterior de sus refugios en el campamento de desplazados de Kibati.

En un edificio de madera, un grupo de líderes comunitarios, profesores, padres y personal de UNICEF están discutiendo sobre cómo habilitar un espacio para la enseñanza en las escuelas que ahora sirven de refugio a los desplazados y de campamento a los soldados. Si no se encuentra una solución, la educación continuará temporalmente interrumpida o inaccesible para cientos de niños.

A las puertas de una escuela, unos 20 niños y niñas cantan y bailan al ritmo de un tambor. Es una forma de terapia que les consuela. Otro niño estudia tranquilamente en un banco un poco más lejos. Otros juegan al fútbol con un montón de bolsas de plástico atadas.

Los niños están encontrando sus propios medios para afrontar la situación.

Supervivencia

Mientras estas intervenciones están teniendo lugar en el campamento, la línea de combate se encuentra tan solo a unos pocos kilómetros de distancia. Otra oportunidad de volver a escapar de la violencia se encuentra también cerca: para conseguir una mayor protección, la gente de aquí tendrá la oportunidad de ser realojada en los campos del otro lado de la ciudad de Goma.

Sin embargo, seguimos profundamente preocupados por las decenas de miles de personas que aún permanecen fuera del alcance de la ayuda de UNICEF, debido a la continua violencia. Tan pronto como aparezca la más pequeña posibilidad de acceso, UNICEF y sus aliados harán llegar estas intervenciones de emergencia ofrecidas en Kibati allá donde sean necesarias.

La supervivencia de miles de niños y mujeres inocentes depende de ello.

La historia de Gaswiga

miércoles, 19 de noviembre de 2008

En Goma escuchábamos la historia de Gaswiga, un niño de 10 años que huyó a Goma desde Rugari. Gaswiga ha perdido a sus padres y a sus cinco hermanos y vive ahora en Goma con una familia que le está ayudando a seguir adelante.


Tengo 10 años y soy de Rugari. Mi madre y mi padre murieron así que llegue aquí yo solo. Estaba durmiendo en el campo de Kibati cuando los enfrentamientos empezaron el viernes. Caminé de aquí a Goma para estar seguro. Nadie me ha ayudado todavía pero hay una familia aquí que está tratando de ayudarme dandome comida y dejándome dormir con ellos en su lona de plástico. Mi madre fue asesinada en los enfrentamientos hace 10 meses y cinco meses más tarde mi padre enfermó y también murió. Tenía cinco hermanos y hermanas que yo recuerde, pero también enfermaron y murieron así que solo quedo yo.

Huí de Rugari con mis padres porque teníamos miedo de los enfrentamientos cuando llegaron los grupos armados. Después ellos murieron. De Rugari me fui a Kanyabyunga y después a Kibati y después llegué a Goma. Hace ya casi un año que dejé de ir a la escuela; creo que ya me he olvidado de mucho de lo que aprendí pero espero que no. Lo que más deseo es volver a Rugari y regresar al colegio. También espero poder encontrar a mis abuelos si vuelvo allí, hay gente que me ha dicho que siguen viviendo allí.

Lo que más miedo me da son los enfrentamientos, especialmente las balas. Me gusta mucho la comida y la ropa. No tengo más ropa que la que llevo y creo que no durará demasiado porque no me la he quitado desde hace mucho tiempo. No tengo nada conmigo. La familia que me ayuda intenta darme al menos una comida al día. A veces tenemos hambre pero ahora ya estoy acostumbrada a eso.


Fuente: Save The Children

Aumenta el número de niños y niñas separados de sus familias por los enfrentamientos en Congo

Save the Children ha identificado 156 menores no acompañados por medio de la búsqueda iniciada por familiares y actividades de reunificación llevadas a cabo alrededor de Goma.



Las personas que habían huido de sus poblados fueron asentadas en Kibati, un campo con más de 65.000 personas a 15 kilómetros del norte de Goma, en la República Democrática del Congo. Las condiciones sanitarias en el campo son pobres y el riesgo de enfermedades como malaria y diarrea es muy alto. Cientos de personas desplazadas no cuentas con acceso a comida, refugio o tratamiento médico. Muchas personas han empleado ramas y láminas de plástico como único refugio frente a la lluvia. Cientos de familias del campo de desplazados de Kibati, 5 kilómetros al norte de la capital provincial, Goma, el pasado 7 de noviembre.
Sin embargo, los fuertes enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los soldados congoleses en las afueras de Kibati han obligado a cientos de personas y sus familias a huir de nuevo y abandonar Kibati, donde habían llegado apenas hace dos semanas.Una mujer mayor nos muestra en sus manos una cartilla de racionamiento en un punto de distribución de comida en Kibati, el pasado 7 de noviembre. Esa había sido la segunda distribución de alimentos desde que la población fuera desplazada a Kibati pero se suspendió cuando los duros enfrentamientos entre el gobierno y los soldados rebeldes volvieron a irrumpir.
Niños solos
Por la carretera de Kibati es fácil encontrar a niños caminando solos. Muchos se han visto separados de sus padres tras el recrudecimiento de los enfrentamientos y caminan en busca de abuelos u otros familiares que viven en Goma. Muchos de estos niños llegan al Instituto Don Bosco, en Goma. Jean Pier, de 14 años y su hermana Francine, de 10, perdieron a su padre cuando huían de Goma hace una semana.Mientras escapaban, Jean Pierre escuchó bombas, vio a la gente correr y caerse en el suelo y quedó atrapado por un enorme grupo de gente huyendo que hizo que se soltase de la mano de su hermana Francine. Jean Pierre sólo volvió a encontrarla cuando llegó a Don Bosco. Su madre murió hace unos años pero su abuela ha sido localizada ahora por Save the Children y se va a iniciar la reunificación.

Fuente: Save the children

Ayuda urgente para los desplazados del Congo

domingo, 9 de noviembre de 2008

Tras varios días de conflicto y agitación, parte de la población desplazada en la provincia de Kivu Septentrional, en la región oriental de la República Democrática del Congo, ha comenzado a recibir ayuda humanitaria gradualmente. Sin embargo, todavía existen cientos de miles de damnificados que aún la esperan.

Más de 250.000 personas se han visto obligadas a huir de los enfrentamientos armados entre el ejército del Congo y los grupos rebeldes. En estos últimos dos meses, unas 100.000 personas han abandonado sus hogares. Gracias a un frágil cese de las hostilidades, ha sido posible despachar un contingente de camiones cargados de suministros para por lo menos un campamento de refugiados. Las agrupaciones humanitarias están llevando a cabo las evaluaciones rápidas necesarias para poner en marcha una operación masiva de ayuda a los afectados.

La Organización de ayuda internacional, UNICEF, en colaboración con otras asociaciones humanitarias han suministrado ya agua potable, medicinas para una semana y más de 15.000 galletas de alto contenido energético para los niños de un campamento en el que se encuentran refu 50.000 personas. Esta ayuda produjo, como en otras ocasiones, motines entre los refugiados ya que muchos de ellos llevaban varios días sin comer.

Una situación desesperada

Rumanyo Aganie, uno de los refugiados, mostró un certificado médico que indica que su hija de 16 años fue violada mientras buscaba alimentos en los alrededores del campamento en que se encuentra la familia. "Si hubiera tenido suficiente comida – dice- no la habrían violado".

"Los pobladores de Kivu Septentrional son en su mayoría agricultores", comenta Java Murthy, Especialista en Comunicación de la Oficina de UNICEF en Goma. "Debido a que están desplazados, no pueden cultivar sus tierras y carecen de todo medio de subsistencia. No tienen ni comida para alimentar a sus familias ni dinero para comprar alimentos".

Una historia de constantes abusos

Cuando se combate cerca de una aldea, la población debe huir en diversas direcciones, lo que deja a los niños y niñas a la merced de distintas amenazas.
"En la República Democrática del Congo tenemos, lamentablemente, una historia de abuso, explotación y violencia en gran escala, además del problema del reclutamiento de niños por parte de los grupos armados", explica el Sr. Murthy. "Nuestras posibilidades de acceso a muchas zonas de Kivu Septentrional han sido limitadas. Hemos recibido informes sobre niños y niñas que han quedado separados de sus familias. Nos preocupa profundamente el bienestar de esos menores".
Se calcula que desde 1996, cuando se desató el conflicto en el Congo, la violencia ha causado la muerte de cinco millones de habitantes, en la mayoría de los casos debido a enfermedades prevenibles y al hambre.